Búscalo en Google y encontrarás dos respuestas inútiles: "depende" sin más contexto, o una tabla con una cifra única por categoría que no dice de dónde sale. Ninguna de las dos te sirve para presupuestar tu proyecto. Esta guía sí trae cifras — rangos de mercado reales, no lo que a mí me gustaría cobrarte — y, sobre todo, te explica qué mueve esas cifras para que sepas en qué punto del rango caerá tu proyecto concreto antes de pedir presupuesto a nadie.
Factores que influyen en el precio
Antes de los rangos por tipo de web, esto es lo que realmente determina dónde cae tu proyecto dentro de cada rango:
- Número de páginas con diseño propio. Diez páginas de servicio construidas desde la misma plantilla apenas cuestan más que una. Cuatro páginas con cuatro diseños distintos, sí.
- Quién aporta el contenido. Textos terminados e imágenes utilizables eliminan la parte más cara de cualquier proyecto: crear el contenido desde cero.
- Funcionalidad más allá de páginas y formularios. Ecommerce, reservas, cuentas de usuario, integraciones con un CRM — cada una es un proyecto dentro del proyecto.
- Diseño a medida frente a plantilla. Una plantilla bien elegida y personalizada es legítima y más barata. Un diseño construido desde cero para tu marca cuesta más porque lo es.
- Plataforma. WordPress, Shopify, Webflow y el código a medida tienen estructuras de coste distintas — licencias, plugins, curva de mantenimiento.
- Plazo. Un calendario normal cuesta lo que cuesta un calendario normal. Uno comprimido cuesta más porque implica rechazar otro trabajo.
Con esos seis factores en mente, ya puedes leer los rangos que siguen sin necesitar que nadie te los traduzca.
Precios por tipo de web
Estos son rangos de mercado — lo que veo pedir y cotizar habitualmente en España para cada tipo de proyecto — no una lista de precios de JagpWeb. Tu presupuesto real depende de los factores de arriba, así que trátalos como punto de partida, no como cotización final.
Landing page (€400-1.200)
Una sola página enfocada en una acción: captar un lead, vender un producto, promocionar un evento. El rango bajo es una plantilla bien ajustada con copy propio; el alto es una landing page diseñada a medida con animaciones, copywriting incluido y pruebas A/B sobre el formulario. Si necesitas una sola página que convierta y nada más, no pagues por una web corporativa completa.
Web corporativa (€800-3.000)
De cinco a doce páginas — inicio, servicios, sobre nosotros, contacto y variantes — normalmente construida en WordPress. El rango se mueve según si el contenido ya existe, cuántos diseños distintos necesitan las páginas de servicio, y si hay blog o no. Es el tipo de proyecto más habitual y el que tiene el rango de precio más amplio, precisamente porque "web corporativa" puede significar casi cualquier cosa.
Tienda online (€1.500-6.000)
Ecommerce con catálogo, carrito, pasarela de pago y gestión de pedidos. El precio depende sobre todo del número de productos, si hay variantes (talla, color), y si necesitas integración con contabilidad o un ERP. Una tienda en Shopify con catálogo pequeño puede quedarse en la parte baja del rango; una tienda WooCommerce con cientos de referencias y lógica de envío compleja sube rápido hacia el tope. Consulta también nuestra página de desarrollo de tienda online si quieres ver de qué depende exactamente.
Web a medida (€3.000+)
Aplicaciones web, portales con áreas de usuario, sistemas de reserva conectados a un calendario propio, o cualquier cosa que no encaje en un CMS estándar. Aquí el "+" es real: no hay techo natural porque el alcance lo define el proyecto, no una categoría de producto. Si tu idea tiene lógica de negocio propia — no solo páginas con texto e imágenes — esto es probablemente donde caes.
Una cosa que veo repetirse en las cuatro categorías: el rango bajo casi siempre corresponde a contenido ya entregado y diseño basado en plantilla, y el rango alto casi siempre corresponde a diseño a medida, contenido por crear, o funcionalidad que se sale de lo estándar. No es que un proveedor cobre más caro que otro por la misma cosa — es que "landing page" o "tienda online" describe una categoría de producto, no un alcance fijo, igual que "coche" no te dice si hablamos de un utilitario o de un todoterreno.
Ninguno de estos rangos es tu cifra. Son el punto de partida para una conversación de diez minutos que sí te la dará. Pide tu presupuesto real
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Freelance vs agencia: diferencia de precios
Un freelance no está financiando gestores de proyecto, comerciales ni una oficina, así que su tarifa por hora tiende a ser más baja y el presupuesto final también. Una agencia reparte tu proyecto entre varias personas — diseñador, desarrollador, gestor de cuentas — lo que añade coordinación y margen, pero también redundancia: si alguien se pone enfermo, el proyecto sigue.
Para la mayoría de proyectos pequeños y medianos — landing pages, webs corporativas, tiendas online de tamaño normal — un freelance con experiencia entrega el mismo resultado a un precio menor porque no hay estructura que mantener detrás. Para programas grandes con varias disciplinas trabajando en paralelo bajo plazos ajustados, una agencia con más manos puede justificar su precio. La pregunta no es "¿quién es más barato?" en abstracto, sino "¿qué tamaño tiene mi proyecto?".
Hay una tercera opción que la gente suele olvidar: un freelance con red de colaboradores de confianza — un diseñador con el que trabajo siempre, alguien para copywriting cuando hace falta. Eso da la flexibilidad de una agencia pequeña sin el coste fijo de una estructura permanente, y es donde suelen caer los proyectos que necesitan más de una disciplina pero no tienen presupuesto de agencia grande.
¿Por qué los precios varían tanto?
Pides el mismo briefing a tres proveedores distintos y recibes tres cifras que no se parecen. Antes de asumir que alguien te está timando, mira esto:
- Suposiciones distintas sobre qué está incluido. Uno cotizó la carga de contenido; otro asumió que la harías tú.
- Plantilla frente a diseño a medida. Son dos productos distintos con precios legítimamente distintos, aunque el resultado final se vea parecido a simple vista.
- Rondas de revisión distintas. "Dos rondas incluidas" y "revisiones ilimitadas" no son comparables — la segunda tiene el riesgo ya metido en el precio.
- Nivel de prueba y entrega. Probar en varios dispositivos, dejar formación grabada y un periodo de garantía cuesta tiempo que alguien tiene que cobrar.
- Coste de vida y demanda del proveedor. Un factor real entre mercados y entre proveedores, y no un indicador de calidad por sí solo.
La forma correcta de comparar tres presupuestos no es mirar el total. Es poner el alcance de cada uno lado a lado y comprobar que están describiendo el mismo proyecto.
Costes ocultos (dominio, hosting, mantenimiento, SSL, plugins)
La construcción es un pago único. Esto, en cambio, continúa después del lanzamiento y rara vez aparece en el presupuesto inicial si no preguntas por ello:
- Dominio: 10-20 €/año, pequeño pero perpetuo.
- Hosting: desde unos 5 €/mes en compartido hasta bastante más en hosting gestionado o en plataformas como Shopify, que cobran mensualidad por el plan.
- Certificado SSL: normalmente incluido gratis con el hosting hoy en día, pero comprúebalo — algunos proveedores todavía lo cobran aparte.
- Licencias de plugins o temas premium: la mayoría se renuevan cada año, y en WordPress se acumulan rápido si el sitio usa varios.
- Suscripciones de apps en plataformas alojadas como Shopify — esta es la que crece en silencio, revisión tras revisión.
- Mantenimiento: actualizaciones, copias de seguridad, monitorización. O le pagas a alguien, o inviertes tu propio tiempo.
Un presupuesto que no menciona nada de esto no es más barato. Simplemente está incompleto, y te vas a encontrar la factura después, no antes.
Cómo pedir presupuesto (qué información preparar)
Cuanto más completo sea tu briefing, más precisa será la cifra que recibas — y más rápido llegarás a ella. Antes de escribir a nadie, ten preparado:
- Qué páginas necesitas y, si puedes, qué tipo de diseño requiere cada una.
- Si el contenido ya existe — textos e imágenes — o hay que crearlo.
- Funcionalidad más allá de páginas estáticas: ¿ecommerce, reservas, formularios complejos, áreas de usuario?
- Referencias visuales: dos o tres sitios cuyo estilo te guste, aunque sea aproximado.
- Plataforma preferida, si ya tienes una opinión — o si quieres que te la recomienden.
- Plazo real, no uno inventado para meter presión.
- Presupuesto orientativo, aunque sea un rango amplio — ayuda a no perder tiempo en ambas direcciones.
Con eso en mano, cualquier proveedor serio te puede dar una cifra cerrada en una conversación de diez o quince minutos, no en una llamada de una hora.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta una página web sencilla?
Una landing page de una sola página suele moverse entre 400 y 1.200 euros en el mercado, dependiendo de si el diseño es a medida o basado en plantilla y de quién escribe los textos. Una web corporativa pequeña de cinco a ocho páginas empieza donde termina la landing, normalmente desde 800 euros.
¿Por qué unas webs cuestan 500 euros y otras 5.000?
La diferencia casi nunca es el mismo producto a distinto precio. Es alcance distinto: número de páginas con diseño propio, si el contenido viene ya redactado o hay que crearlo, si hay funcionalidad más allá de páginas y formularios, y qué nivel de prueba y soporte incluye la entrega. Comparar dos presupuestos por el total sin mirar qué incluye cada uno es la forma más rápida de decidir mal.
¿Es mejor pagar mensualidad o un pago único por la web?
Depende de qué estés pagando. Constructores tipo Wix o Squarespace suelen ser mensualidad porque el hosting va incluido en el plan. Un desarrollo a medida suele ser pago único por la construcción más costes recurrentes aparte (dominio, hosting, mantenimiento). Ninguno es automáticamente más barato; compara el coste total a tres años, no la primera cuota.
¿Cuánto cuesta mantener una página web al año?
Aparte de la construcción, cuenta con dominio (10-20 euros/año), hosting (desde unos 5 euros/mes en compartido hasta bastante más en gestionado), certificado SSL (normalmente incluido con el hosting), y mantenimiento si no lo haces tú mismo. Es habitual que el coste recurrente anual equivalga a un 10-20% del coste de construcción inicial.
Si estás en Madrid o alrededores y prefieres hablarlo cara a cara antes que por email, también trabajo con clientes de la zona: mira mi página de diseño web en Madrid para ver cómo trabajo con negocios locales. Y si tu proyecto necesita WordPress, Shopify o Webflow específicamente, las páginas de desarrollo WordPress y desarrollo Webflow explican de qué depende el precio en cada plataforma con más detalle del que cabe aquí.
La cifra que de verdad importa es la tuya, no un rango de mercado. Cuéntame tu proyecto y te la doy en una conversación de diez minutos, con el alcance desglosado para que veas exactamente qué la está determinando.
¿Listo para saber qué costaría tu web? Envíame tu briefing — aunque sea preliminar — y te responderé con un presupuesto cerrado, una fecha de entrega y el alcance desglosado punto por punto.